Entre ángeles y arcángeles estoy envuelta en este momento. Pensando en Dios como muchas veces he pensado y sintiendo en la piel todo lo que de bueno el me irradia y toca. Todos los días, conciente o inconcientemente lo tengo en mi piel. Lo tengo adentro. Entrando siempre y conquistando nuevos espacios en mis cuerpos....mis cuerpos...
Veo las estrellas y lo veo. Veo las plantas, los pájaros, los árboles y siento que a cada día más el intenta dar señales.
Señales que muchos no los consiguen alcanzar. Pero siempre nos intenta conducir...hacia ellos...hacia ellos...los señales...hacia lo inalcanzable...que creemos inalcanzable.
Entre ángeles y arcángeles estoy envuelta...como cuando el sol me envuelve. Como cuando las estrellas me envuelven. Como cuando la luna me envuelve.
Siempre intento conducirme...siendo conducida...por sus señales. Señales que advierten que el mundo es más de lo que pensamos ser. Es más de lo que pensamos ver. Y va más allá de la imaginación. Y debemos ver más allá de lo que imaginamos ser el más allá.
Debemos mas que nada sentir...como se siente el agua cuando nos moja, la brisa cuando nos toca...los ángeles y arcángeles cuando nos traen mensajes...y nos cubren de amor...debemos sentir...si, debemos sentir...ese amor...cubiertos de amor.
Más allá de lo que imaginamos ser el más allá...sin mismo imaginar donde es el más allá.
